LOS FONDOS BUITRE NUTRIÉNDOSE DE LA DEUDA DE LOS CIUDADANOS

 

Desde enero de 2012 estos inversores internacionales se han hecho con la propiedad de más de 17.000 millones de euros de préstamos con problemas de impagos.

Compran grandes carteras de deudas, lo que les hace conseguir grandes descuentos de los bancos que en muchos casos superan el 90% del precio original de esos créditos.

Un negocio redondo si consiguen, como suele ser habitual, que los deudores satisfagan sus deudas.

Pero que se les puede complicar si das con un abogado experto en dicha materia.

¿Se imaginan plantarles cara a esos fondos y exigir que esa sustancial rebaja de su hipoteca se la apliquen a usted en lugar de a un fondo internacional?

Pues, aunque parezca ciencia ficción eso es posible ya que la legislación española ofrece una herramienta para hacerlo: EL DERECHO DE RETRACTO DE UN CRÉDITO LITIGIOSO.

Está recogido en el artículo 1535 del Código Civil. En él se reconoce el derecho del propietario de un crédito litigioso a extinguirlo por el mismo precio al que ha sido vendido.

Es decir, en el supuesto de que el crédito contraído con el banco fuera de 100.000 euros y el fondo buitre lo hubiera comprado con un descuento del 80%, el propietario podría saldarlo abonando esos 20.000 euros (el tema de las costas e intereses dependerá del criterio del juez) y el fondo buitre que lo compró se quedaría compuesto y sin crédito.

El motivo por el cual, se establece esta posibilidad se debe que el sistema jurídico es contrario a la especulación con litigios y pretende evitar situaciones como lo que está ocurriendo ahora en la Sareb o el denominado “banco malo”.

Pero que sea posible no significa que sea fácil. Hay que cumplir una serie de requisitos y ser muy, pero que muy rápido en la toma y ejecución de las decisiones.

Por un lado, no todos los deudores pueden hacer esta reclamación ya que, para acogerse a este derecho, debemos estar ante un crédito litigioso, esto es, que deudor y acreedor estén enfrentados en los juzgados por el crédito en cuestión.

El segundo de los requisitos es ejercitar el derecho en el plazo adecuado, que la ley fija en unos escasos nueve días naturales desde que el nuevo acreedor reclama la deuda y se tiene conocimiento integro fehaciente de por cuanto se compro la deuda que ahora queremos saldar.

Aquí es donde comienzan los verdaderos problemas pues la opacidad es la principal dificultad de este proceso ya que hay centenares de miles de deudores que ni siquiera saben que sus deudas han sido vendidas a estos fondos internacionales.

En estos casos lo mejor es contratar a un profesional y dejar el asunto en sus manos pues si, el plazo de tan solo 9 días transcurre, cuando has sido debidamente informado, no tendremos otra salida posible que la de pagar la deuda al completo.

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