LA SENTENCIA DEL TRIBUNAL SUPREMO SOBRE LA EXENCIÓN DE IRPF EN RELACIÓN A LA PRESTACIÓN DE MATERNIDAD Y DE PATERNIDAD

El Tribunal Supremo ha fijado doctrina sobre las prestaciones por maternidad y por paternidad están exentas de IRPF, pues claramente en su sentencia afirma “las prestaciones por maternidad percibidas de la Seguridad Social están exentas del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.”

Las prestaciones por maternidad y paternidad las abona la Seguridad Social ya que se debe solicitar de manera personal ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social.
La prestación corresponderá al sueldo bruto, prorrateadas las pagas extraordinarias que se perciban ya que las nóminas, un porcentaje de este sueldo bruto va a las arcas de la AEAT.

El cálculo de aplicar un porcentaje a la cuantía de nuestro salario bruto será lo que abonemos a AEAT. A este impuesto se le llama IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas).

Lo que viene a fallar doctrinalmente el Tribunal Supremo es que, a las cuantías recibidas por la Seguridad Social durante la suspensión de contrato por maternidad y por paternidad no se les puede aplicar IRPF.

Así pues, en la actualidad cuando solicitemos la prestación por maternidad o paternidad no debemos poner absolutamente nada en la casilla del IRPF.

La sentencia del Tribunal Supremo finalmente establece que estas prestaciones abonadas por la Seguridad Social pueden incardinarse en este art. 7 Ley IRPF. En él se señala que: “igualmente estarán exentas las demás prestaciones públicas por nacimiento, parto o adopción múltiple, adopción, hijos a cargo y orfandad”.

El Supremo apoya su decisión en la Exposición de Motivos de la Ley 62/2003 de medidas Fiscales, Administrativas y de Orden Social.

El Tribunal Supremo recuerda que podría interpretarse que la prestación de maternidad y de paternidad compensa el salario que debería percibir el trabajador. Pero durante dicho periodo no hay contrato de trabajo puesto que está suspendido, no está en vigor.

Todas aquellas madres y padres que a partir del año 2013 hayan percibido la prestación por maternidad o paternidad pueden reclamar. Recordemos que se contabiliza el plazo desde que se presenta la declaración. Así la declaración presentada en el año 2018 corresponde al ejercicio 2017 y, echando 4 años atrás, se podría reclamar el IRPF de las prestaciones percibidas en el año 2013.

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