“Estoy a favor del derecho de los animales, al igual que el derecho de los humanos. Ese es el camino de un ser humano completo. ”

Abraham Lincoln.

Conductas por el ser humano como la que vamos a relatar ahora, hacia los animales, son punibles por nuestro Código Penal. En nuestra opinión, el Código Penal no es igual de duro que el comportamiento que tienen que sufrir los animales por el ser humano. No existe equiparación.

De momento es lo que tenemos, mientras esperamos a la ansiada Ley de Bienestar Animal, así como la modificación de la diversa legislación española (Código Civil, Ley Hipotecaria…) para adecuarla al art. 13 del TFUE, esto es, no considerar a los animales cosas sino seres dotados de sensibilidad.

Recientemente un Juzgado de Alicante, ha condenado a una mujer por un delito de maltrato animal, y recientemente la Ilma. Audiencia Provincial de Alicante ha confirmado la condena a tres meses de prisión, así como inhabilitación especial para ejercer cualquier profesión, oficio o comercio relacionado con animales.

Se trataba de un cachorro de hasta 6 meses de edad que falleció por la completa desatención de su dueña.

El animal fallecido se encontraba famélico y completamente deshidratado, una vez llevado al veterinario no pudieron hacer nada por su vida. Todo apunta a que el animal se encontraba en el patio de una vivienda de una localidad de la provincia de Alicante, y en dicho patio, el pobre animal no tenía acceso a agua, comida y tampoco tenía zonas donde resguardarse del frío o del calor del momento, ni siquiera un poco de sombra.

Una vez llevado al veterinario, vieron que el citado animal no había recibido las vacunas obligatorias (actualmente en la Comunidad Valenciana la única vacuna obligatoria es la de la rabia en perros, gatos y hurones, siguiendo las pautas que se indican en la Orden 3/16 de la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural.)

Ya en la primera sentencia, confirmada ahora por la Audiencia Provincial, la mujer condenada tenía “una vida desordenada” y se encontraba “en ocasiones ebria o bajo el efecto de sustancias”. Cuestiones que se alegarían por la defensa de esta señora.

En este caso el tribunal ha considerado correcta la aplicación del artículo 337 del Código Penal, que castiga a quien dispense a cualquier animal doméstico un maltrato injustificado por cualquier medio o procedimiento, lo que incluye también la comisión por omisión.

Se confirma que la acusada evidencia una absoluta desatención y falta de los mas elementales cuidados en un animal respecto del cual la apelante tenía posición de garante.

Como veis tres meses de prisión no es equiparable al fallecimiento de este pobre animal, máxime cuando con dicha pena al no superar los dos años de prisión, ésta no va a cumplirse sino suspenderse.

Lo que está claro es que España va a la cola en muchas materias, y una de ellas es en bienestar animal y derechos de los animales, quienes como en este caso están carentes de protección real y eficaz.

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