Ahora se ha abierto la veda, pues ahora tenemos un precedente que lo permite.

De acuerdo con una sentencia del TJUE, las empresas tendrán que pagar las lentes graduadas o lentillas a aquellos empleados que trabajen con pantallas y que necesiten de gafas y/o lentillas para trabajar.

El tribunal afirma en su sentencia de fecha 22 de diciembre de 2022: «Los empresarios deben proporcionar a los trabajadores gafas o lentillas graduadas para el trabajo siempre que los reconocimientos médicos demuestren que son necesarios. No se exige que el trabajo con pantallas de visualización tenga que ser la causa directa de la deficiencia visual”.

Esta resolución marca un antes y un después.

La sentencia llega tras la denuncia de un trabajador de origen rumano que tenía un deterioro visual a causa del tiempo de uso de pantallas durante su jornada laboral, éste trabajaba en la Inspección General de Inmigración del Departamento de Cluj, en Rumanía.

El trabajador para el ejercicio de sus funciones realizaba el uso continuado de pantallas de visualización, por lo que trabajar frente a una pantalla de ordenador durante tantas horas seguidas desencadenó un deterioro en su vista.

Pues bien, al recomendarle su médico especialista cambiarse de gafas graduadas para poder tratar de corregir esa disminución en su agudeza visual y al no entrar en el sistema de sanidad el rembolso de los 530 euros, este trabajador se vió obligado a abonar dicho importe.

No obstante, tuvo la negativa por parte de la empresa del abono del importe de esas gafas, a lo que interpuso la oportuna reclamación judicial ante el Tribunal de Distrito de Cluj (Rumanía), desestimando la demanda planteada por el trabajador, advirtiendo además que no se cumplían las condiciones necesarias para proceder al reembolso.

El tribunal de Rumanía se basaba que la legislación interna suya no obligaba a los empresarios abonar a los trabajadores este tipo de medidas correctoras visuales. Consecutivamente, el Tribunal Superior de Cluj decidió suspender el procedimiento y plantear diversas cuestiones al TJUE.

Preguntaba al tribunal en lo relativo a las disposiciones mínimas de seguridad y de salud relativas al trabajo con equipos que incluyen pantallas de visualización.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea determina que la empresa está obligada a entregar de forma directa uno de estos dispositivos a los trabajadores o bien a proceder al reembolso de los gastos que estos hubieran tenido que efectuar, pues a palabras del tribunal: “El reembolso por parte del empresario del coste de adquisición de un dispositivo corrector especial es conforme con el objetivo de la Directiva 90/270, puesto que garantiza un mayor nivel de protección de la seguridad y de la salud de los trabajadores”.

Ahora, tras esta sentencia del  TJUE del 22 de diciembre de 2022 se abre la puerta a que las empresas asuman el coste de adquisición de ese «dispositivo corrector especial», es decir, gafas graduadas o lentes de contacto para poder hacer frente a su jornada laboral.

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