CUSTODIAS Y RÉGIMEN DE VISITAS DE MENORES POR EL COVID-19 EN LA COMUNIDAD VALENCIANA

La declaración del estado de alarma provoca inseguridad a los progenitores divorciados o separados de hecho con hijos menores comunes, acerca de si afecta o no para el cumplimiento de régimen de visitas o los supuestos de custodia compartida.

No olvidemos, los efectos de la restricción de la libertad de circulación en este estado de alarma.

Pues bien, las juntas de jueces se están pronunciando al respecto.

Esto es, la junta de jueces de Alicante en el pasado 23 de marzo enunció que la declaración del estado de alarma deja en suspenso la aplicación de numerosas leyes y, como consecuencia, también debe considerarse que dicha suspensión afecta a resoluciones judiciales, en cuanto contradigan la finalidad del estado de alarma decretado.

Por lo que, la declaración del estado de alarma suspende los regímenes de visitas de menores y discapaces, al no permitirse su circulación por las vías de uso público, de conformidad con el art.7.1 del R.D. 463/2020. Igualmente, La declaración del estado de alarma suspende los regímenes de visitas de menores con abuelos u otros parientes y allegados, al no permitirse su circulación por las vías de uso público, de conformidad con el art.7.1 del R.D. 463/2020.

En los casos especiales, en los que los regímenes de visitas se desarrollen con intervención de los Puntos de Encuentro Familiar, éstos se encuentran suspendidos desde el 16 de marzo, por la suspensión de la actividad de los P.E.F. acordada por la autoridad competente.

Finalmente, se manifiesta que La declaración del estado de alarma no suspende los regímenes de guarda y custodia compartida de menores y discapaces con la patria prorrogada o rehabilitada, al permitirse por el art.7.1.d) del R.D. 463/2020 la circulación por las vías de uso público, para el retorno al lugar de residencia habitual.

Los intercambios se tendrán que efectuar en las fechas y horarios que corresponda, conforme a la resolución judicial vigente, respetando las recomendaciones y obligaciones dictadas por las autoridades sanitarias.

En todo caso, deberá garantizarse el derecho de comunicación de los menores con el progenitor con el que no se encuentren conviviendo, vía telefónica o telemática, siendo recomendable pactar un incremento de tal comunicación, muy especialmente en los supuestos de custodia exclusiva, dada la falta de contacto presencial entre los menores y su progenitor no custodio, fomentando los contactos que permitan la visualización del otro progenitor (videollamada a través de Whatsapp, FaceTime, Skype, etc).

Este despacho, recuerda a los progenitores que aunque estamos en momentos difíciles no deben de utilizar a los menores en sus conflictos interparentales.

Resulta evidente que los procesos judiciales de separación o divorcio influyen en la calidad de vida del niño, pero siempre debemos de velar por la protección del interés superior del menor.

 

LAS BODAS EN EL ACTUAL ESTADO DE ALARMA POR EL COVID-19

 

El Gobierno ante esta situación ha sido claro, pues el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 manifiesta que se permiten las ceremonias civiles y religiosas para contraer matrimonio con unos límites, “evitar aglomeraciones de personas, en función de las dimensiones y características de los lugares, de tal manera que se garantice a los asistentes la posibilidad de respetar la distancia entre ellos de, al menos, un metro”.

«Artículo 11. Medidas de contención en relación con los lugares de culto y con las ceremonias civiles y religiosas.

La asistencia a los lugares de culto y a las ceremonias civiles y religiosas, incluidas las fúnebres, se condicionan a la adopción de medidas organizativas consistentes en evitar aglomeraciones de personas, en función de las dimensiones y características de los lugares, de tal manera que se garantice a los asistentes la posibilidad de respetar la distancia entre ellos de, al menos, un metro”

Sin embargo, el Anexo de dicho Real Decreto, impide la apertura de al público en los establecimientos con actividades de hostelería y restauración, entre los cuales se encuentran los salones de banquetes, por lo que, aunque se permite casarse, a los futuros novios en estas circunstancias se les hace imposible celebrar su unión con sus familiares y amigos más queridos.

Circunstancias que entendemos totalmente comprensibles ya que en estos momentos lo importante es frenar esta pandemia y velar por la salud de todos.

«Anexo

Relación de equipamientos y actividades cuya apertura al público queda suspendida con arreglo a lo dispuesto en el artículo 10.3

De hostelería y restauración:

Tabernas y bodegas.

Cafeterías, bares, café-bares y asimilables.

Chocolaterías, heladerías, salones de té, croissanteries y asimilables.

Restaurantes, autoservicios de restauración y asimilables.

Bares-restaurante.

Bares y restaurantes de hoteles, excepto para dar servicio a sus huéspedes.

Salones de banquetes.

Terrazas.”

Ante esta situación, aunque aún es pronto para atreverse a dar posibles soluciones, ya que en su caso serían los tribunales quienes realizaran interpretación al respecto, generando por ende diversa jurisprudencia por los numerosos problemas que van a provocarse ante esta situación excepcional ya que estamos ante casos de fuerza mayor, sucesos imprevisibles o inevitables del art. 1.105 del Código Civil.

Mientras tanto, quedémonos en casa, recomendamos que los novios se pongan en contacto con los proveedores, y demás prestadores de servicios, a poder ser por medios escritos y telemáticos como email para que quede constancia en todo momento, con la finalidad de plasmar la situación actual vivida, la buena fe de los contrayentes en solucionarlo, y solicitar cambios de fechas posponiendo el evento cuando la situación se estabilice.